sábado, 2 de enero de 2016

“EL ESTUDIO DEL TRANSEXUALISMO INFANTIL BAJO UN ENFOQUE INTEGRATIVO BIO PSICO SOCIAL”.
Nombre: José Ricardo Polo Sánchez.

1.    OBJETIVO:

Dar conocer que es la disforia de género y como afecta a los infantes en su desarrollo bio psico-social a través de la recopilación de datos verídicos e información de autores reconocidos académicamente.


2.    INTRODUCCIÓN:
La transexualidad o disforia de género, no es lo igual que homosexualidad, o travestismo, ya que la homosexualidad es la atracción por un individuo del mismo sexo, y la transexualidad es aquella persona que no necesariamente siente atracción por el sexo opuesto, sino que siente estar aferrado en un cuerpo que no le corresponde, y una persona travesti usa la vestimenta del sexo opuesto como un fin, en cambio una persona transexual lo usa solo como un medio, para llegar a ser lo que su sexo psicológico siente.

La transexualidad está relacionada con la identidad de género, es decir, el sentimiento psíquico de pertenecer al sexo masculino o femenino, llamado también sexo psicológico. Una persona transexual encuentra que su identidad de género (su subjetividad psicológica) está en contradicción con su anatomía sexual, lo cual produce una disconformidad entre su sexo biológico y su género psicológico, denominado disforia de género (Florencia, 2010).

El objetivo general del presente trabajo es, desde una postura epistemológica relativista, poder llevar a cabo una aproximación acerca del grado de influencia de uno de los posibles factores causales de la transexualidad. Tomando como referencia los desarrollos de Freud y otros autores psicoanalíticos, investigare y analizare, el grado de la influencia de un otro, especialmente la madre, influencia que referiré puntualmente en lo que concierne al rol que juega o a las incidencias de lo que Freud (y autores posteriores) describió como la Identificación Primaria (Florencia, 2010).
 A lo largo de la historia se han realizado numeras investigaciones, no sólo desde el ámbito psicológico, sino también del biológico y social. Se han descubierto posibles influencias durante el desarrollo de la diferenciación cerebral, como también de las influencias marcadas por la cultura, en relación a los estereotipos masculino/femenino. De esta manera este trabajo incluirá no solo lo que respecta a lo psíquico, sino también, las conexiones existentes entre lo biológico, lo psicológico y lo social (Florencia, 2010).

El transexualismo fue un término contrastado por primera vez en el año de 1948 por el Dr. Harry Benjamín, por otro lado, la disforia de género es un término contrastado por el Dr. Money en el año 1973, subsiguientemente fue suplantado por el término “trastorno” de identidad de género, por el DSM-IV, y de esta manera, también es conocido con el nombre de transexualidad (CIE-10) y transgénero.
El desarrollo psicosexual no se forma en la adolescencia, sino desde la infancia, donde surgen preguntas sobre la diferencia entre un niño y una niña, por ello los adultos no pueden dejar de preocuparse sobre los signos sexuales que presente el infante. (Freud)
Además a través de los datos recopilados se ha verificado que este fenómeno no es actual, sino es una condición que ha variado a través de las culturas, pues desde la antigua Grecia los Phrygiens de Anatolia castraban a los hombres que se sentían mujeres y les permitían llevar el rol social de mujeres, asimismo, el emperador romano Heliogábalo (218-222 d. C.) afirmaba sentirse mujer, llegando a pedir a sus médicos que le practicasen una cirugía para cambiarse de sexo.







3.    DESARROLLO:


3.1.        TRANSEXUALIDAD:
La transexualidad, es la convicción que tiene una persona, de ser del sexo opuesto al que le asignaron por su cuerpo anatómico. La mujer transexual es aquella que ha nacido con anatomía masculina, mientras que el hombre transexual es aquel que ha nacido con anatomía femenina (Florencia, 2010).
La transexualidad es un desacuerdo que existe en la persona entre su sexo biológico y su sexo psicológico, es decir, en otras palabras, es el desajuste presente en la persona entre el sexo que siente suyo, y el sexo con que se nace.

3.2.        ESTRUCTURA DE LA TRANSEXUALIDAD:
El término estructura hace alusión a la personalidad global de un sujeto, es decir su manera de sentirse hombre o mujer, su manera de actuar, como así también sus características biológicas, por lo tanto la estructura de la transexualidad no solo se compone del sexo psicológico, es decir la identidad de género, sino que incluye el espectro que va desde el sexo cromosómico al sexo social o rol social. La estructura de la transexualidad, incluye los parámetros: identidad de género, rol de género y orientación sexual, que nos permitirá comparar las diferencias entre la heterosexualidad, la homosexualidad, la bisexualidad, el travestismo, el afeminamiento y las tan nombradas mujeres marimacho (Florencia, 2010).

3.3.        TERCER SEXO, MITO O REALIDAD:
Par comenzar hay que tener en cuenta la diferencia entre identidad sexual y la orientación sexual. La identidad sexual está relacionado con sentirse hombre o mujer, y la orientación sexual es donde se deposita los deseos sexuales. Con esto se quiere proceder a hablar sobre la identidad sexual en la que se acostumbra a clasificarse en dos únicos grupos: por un lado mujeres y por otro los hombres, es decir, el género femenino y masculino. Esta división está básicamente constituida por los rasgos biológicos, ósea, cuando se nace mujer se pertenece al género femenino y viceversa.
La transexualidad no es el tercer sexo, ya que la persona se “siente” de un sexo u otro, y pretende vivir día a día con el rol de género que se siente identificado, bajo las normas y prescripciones que dicta la sociedad y la cultura. Con el comportamiento ya sea femenino o masculino. Porque la identidad de género abarca lo social y cultural, que contribuiría a nivel psicológico y social de la persona transexual en este caso del infante (Rubio, 2009).
En nuestra sociedad la discriminación a los transexuales genera que las personas tengan miedo hacia lo desconocido y por tanto rechazan a las personas transexuales, y se presenten así casos de violencia verbal y física (Rubio, 2009).


3.4.        Diferencia entre transexualidad, travestismo, homosexualidad e intersexualidad:

Es importante conocer la diferencia entre transexualidad, homosexualidad, bisexualidad e intersexualidad, porque la estructura de la sexualidad se encuentra dividido en tres importantes componentes: identidad de género, conducta de género y orientación sexual.
Comenzaremos mencionando que una persona transexual es aquella que busca activamente una operación de transformación sexual, en el cual se emplea un tratamiento quirúrgico que altera las características sexuales primarias y secundarias dándole la apariencia del sexo opuesto. En cambio un transvestita es aquella persona que habitualmente viste ropas del sexo opuesto  (Florencia, 2010).
Por otro lado el niño escapa a su homosexualidad por la represión y la transformación de la fantasía inconsciente, es decir, si el niño es un hombre y quiere ser nada más que un hombre que se despierta sexualmente por otro hombre. Aun cuando sus características correspondan a la variedad afeminada, él está todavía en armonía con su sexo varón y su género masculino, caso que no ocurre en una persona travesti y transexual, ya que no se sienten identificados con su sexo y no están en armonía con sus cuerpos.

En otro punto la intersexualidad se desarrolla por una alteración biológica, mientras que el transexualismo aún no hay evidencias de que se por causas biológicas. Generalmente confunden hermafroditismo con la intersexualidad, pero ambas anomalías biológicas difieren entre sí. Porque los verdaderos hermafroditas como aquellos que poseían tanto tejido ovárico como testicular, por oposición a los seudo-hermafroditas. Estos últimos, intersexuados, tienen un ovario con genitales de apariencia masculina, o un testículo con genitales de apariencia femenina (Florencia, 2010).


3.5.        Transexualidad Infantil:

Se dice que la transexualidad se da en la etapa de la infancia a partir de los 5 años aproximadamente, en la que según Freud, el niño ya es consciente de que sexo pertenece psicológicamente y que sexo pertenece biológicamente. Para muchas personas esto es difícil de creer, pues los mismos padres con menores que tienen este trastorno, se les es difícil aceptarlo, pues piensan “pero es solo un niño que puede saber sobre su sexo”. Este prejuicio y la falta de información hacen que muchos niños no puedan desarrollarse de manera normal, y feliz, como debería ser en todos los niños, pues viven en constante frustración y miedo. El hecho de que sus familiares no acepten lo que el menor siente, en algunos casos los lleva al suicidio o a querer ello mismo amputarse sus órganos reproductores.

La infancia y adolescencia son periodos críticos en la vida de la persona, pues se presentan cambios físicos, como es en el desarrollo intelectual y conformación de su propia personalidad, El menor reconoce su cuerpo y la concepción del mundo y su entorno cambia de manera radica, lo que los lleva a sufrir una crisis de identidad. En este punto, se integran cambios físicos, cognitivos, emocionales y sociales, lo que dará lugar al surgimiento de la propia personalidad de adulto (Montero, 2015).



3.6.        Transfobia:

Las personas transexuales constituyen un grupo pequeño, que cada vez se hace más notable, pero aun así está constantemente estigmatizado y oprimido ante la sociedad capitalista. La transfobia puede ir desde violencia verbal, física, la burla, atención no deseada, discriminación, y muchas veces hasta asesinatos. A pesar de los altos niveles de transfobia en la sociedad, las personas trans no son simplemente víctimas y objetos históricos. También hay una historia inspiradora de resistencia trans, individual y colectiva. En estudios realizados por Scholols Out se demuestra que, lo mismo que la homofobia, la transfobia sigue estando muy extendida en las escuelas y de hecho en todo el sistema educativo (Miller, 2014).

3.7.        Aspecto integrativo bio psico social en la transexualidad infantil:

Para abordar el tema de transexualidad es necesario enfatizar los el aspecto integrativo biopsicosocial, desde una perspectiva integradora, en la cual debe entenderse como un proceso biológico, que supone de una alteración funcional, es un proceso psicológico porque conlleva sufrimiento, dolor y los procesos mentales del infante y además es un proceso social porque supone una invalidez, como la aceptación del entorno social, y la adaptación que tenga que afrontar el menor. Además se sabe que no hay influencia que actué separada, pues cada dimensión ya sea biológica, psicológica o social, reciben influencia una de otras, en el desarrollo del infante, y generan el trastorno psicológico. Por otro lado, se puede observar como la transexualidad no solo despierta problemas o conflictos entre la biología, sociología y psicología, sino también que genera todo una serie de replanteamientos desde la perspectiva filosófica y ética, ya que por un lado nos encontramos con una persona que no posee ninguna anomalía biológica, pero su psiquismo se halla en total discordancia con su cuerpo  (Florencia, 2010).




4.    CONCLUSIONES:


v  A lo largo del presente artículo se mencionó las diferentes etiologías de la transexualidad, concluyendo que la transexualidad es un desacuerdo entre el sexo con el que se nace y el sexo que se siente propio, y que además transexualidad no es lo mismo que travestismo, homosexualidad e intersexualidad.

v  En segundo lugar se abordaron temas en la que se dice que el aspecto biológico, psicológico y social influye en el infante, ya que están entrelazados unos a otras, y que un adecuado manejo de los tres, hará que el infante pueda desarrollar de manera óptima en su entorno familiar, social y académico

v  Por último se concluye en que habiendo casos de niños transexuales, el prejuicio, la discriminación ante estos niños, se debería terminar, pues esto no es un fenómeno actual, sino ha variado a través de las distintas culturas a lo largo del tiempo, y el apoyo que les brinde sus padres a estos niños será un factor importante.

5.  RECOMENDACIONES:

Ø  No desconocer ni descuidar aspectos sociales, culturales y políticos más amplios en la cobertura de las historias personales, para evitar las presentaciones naturalizadas de las identidades de géneros y las orientaciones y prácticas sexuales no normativas.

Ø  Las imágenes y los discursos de los medios de comunicación se basan, en gran medida, en la exposición de historias individuales que exhiben las diferencias de razas, nacionalidades, géneros u orientaciones y prácticas sexuales no normativas como “pintoresquismo”, “nota de color” o “historia de vida”. Esto es un modo de descalificarlas y, simultáneamente, de eliminar la reflexión sobre las condiciones de pobreza, marginalidad y exclusión que implican.

Ø  Uso de pronombres: La única manera respetuosa de aludir a las personas trans es respetando su identidad de género, es decir, usar el pronombre (masculino o femenino) con que se designan estas personas.

Ø  Impartir orientación y educación sexual en las instituciones educativas con el fin de informar a los infantes y aclarar todas sus dudas  y evitar problemas a futuro.



6.  REFERENCIAS BIBIOGRÁFICAS:

Florencia, G. (2010). Transexualidad e identificaciones primarias. Buenos Aires: Tesinas.
Miller, L. (2014). Opresión transexual y resistencia . sinpermiso.
Montero, L. (2015). Transexualidad infantil, a la espera de una respuesta. elpais.
Rubio, J. (2009). ASPECTOS SOCIOLÓGICOS DE LA TRANSEXUALIDAD. Madrid: Nómadas.


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